Las trampas termostáticas se caracterizan por su cápsula rellena de agua destilada y alcohol. Esta cápsula aprovecha la diferencia en el punto de ebullición de dicha mezcla con el del condensado que la rodea, para la operación de cierre y apertura de su válvula. Entre sus ventajas se cuenta con que descargan inmediatamente el aire y otros elementos no condensables y que operan a presiones de hasta 300psi. Son ideales para equipos de vapor pequeños, donde se requiere descarga instantánea para prevenir anegamientos o tapones de aire atrapado. Además sirven para procesos donde se requiere de un flujo de aire esterilizado, así como para calentamiento general de líneas e instrumentos.