El principio que rige el funcionamiento de las trampas termodinámicas es la velocidad. Su válvula interna consta de un disco libremente flotante colocado sobre dos superficies de asentamiento concéntricas. El aire y condensado empujan el disco hacia arriba y fluyen por canaletas exteriores. Cuando se da un diferencial de presión se genera vapor flash, que empuja el disco hacia abajo, cerrando la trampa. Al condensarse el flash se retoma el funcionamiento normal de la trampa. No sufren daños por golpe de ariete, proveen un rendimiento consistente incluso bajo presiones de hasta 1750psi, se pueden utilizar en sistemas de vapor sobrecalentado, dan señales de fatiga antes de fallar y son de fácil instalación, examinación y mantenimiento.